Peñalara. La Reina de Guadarrama

Montañismo en Peñalara - Sierra de Guadarrama – Madrid
Distancia: 10 km
Tiempo estimado: 4h 15′
Calificación: Moderada
La Sierra de Guadarrama es una agrupación de cimas redondeadas enclavada dentro del Sistema Central y que separa las dos mesetas o las cuencas de los ríos Duero y Tajo. Ascendiendo a Peñalara (2.428 m.), la reina de la sierra, se siente toda la energía y satisfacción que trasmite la alta montaña. Estupendo lugar para divertirse con una jornada alpina.
El punto de salida es el puerto de Cotos donde existía una estación de esquí que fue desmantelada al declararse el Parque Natural de Peñalara. Son la 7:30 hrs. y el aparcamiento se va cubriendo de vehículos a un ritmo trepidante; la afluencia de montañeros es siempre desbordante, todos desean patear y escalar por esta sierra, más tarde empezaran a llegar los excursionistas de domingo a pasear y jugar con la nieve.

Emergen las luces de un nuevo día y se empieza a vislumbrar el espeso manto blanco por el que vamos a transitar las próximas 5 horas. Después de una gélida noche el día aparece estupendo, cielo despejado y -6º; los crampones y piolets harán hoy su trabajo. Terminamos las últimas comprobaciones en nuestras mochilas, nos las colgamos, ajustamos y a jugar……..
Atravesamos la pradera de Cotos y tomamos la pista forestal que sale a nuestra derecha y que, en suave ascenso, nos acerca al Mirador de la Gitana. Las vistas hacia la Cuerda Larga, ramal montañoso que va desde el puerto de Navacerrada al de la Morcuera, son asombrosas y gracias al compás metálico del mirador vamos averiguando los nombres de las distintas cimas. En la distancia distinguimos las Cabezas de Hierro Menor y Mayor, con la mirada vamos perfilando la ruta que teníamos como opción principal pero que en el último momento desestimamos, en otra ocasión disfrutaremos con ella.
Seguimos la pista hasta el Cobertizo donde encontramos información sobre las distintas rutas del Parque Natural. Subimos las escaleras y tomamos una hermosa senda, entre pinares, que nos va elevando suavemente hasta que de repente el circo de Peñalara se muestra, impresionante, ante nuestra vista. Estamos en una caseta de piedra junto al arroyo de Peñalara en la que un cartel nos informa del peligro de aludes. La prudencia nos debe de acompañar a partir de este punto en el resto del recorrido.
Tomamos hacia la izquierda para subir al refugio de Zabala. El camino se empieza a empinar y afloran las primeras gotas de sudor mientras ascendemos a la plataforma donde se asienta la Laguna Grande de Peñalara. En el camino hemos dejado a un grupo de escaladores que atacaban a una la pared helada y en donde a golpe de piolet iban superando el desnivel existente.
En el ascenso algún nervioso, yo mismo, ha salido de escapada hacia arriba. ¿A donde vas? ¿tienes prisa? Bueno, ya pararás. Poco a poco todos vamos llegando a la “arrejunta”. Unos se deshacen de la ropa sobrante, otros se ponen los crampones y, mientras, los guías deciden por donde continuamos. Subir por los tubos a la derecha de la Hermana Mayor, va a ser que no; solo el mirar arriba y ver la cornisa de hielo y nieve que hay formada en lo alto del circo es determinante, subiremos entre las Dos Hermanas para cruzar en diagonal y coronar la cima de la Mayor por su derecha.

La ascensión se endurece y el riesgo empieza a aparecer, empezamos a quemar adrenalina. Es hora de colocarse los crampones. Todos lo hacemos menos uno, como tiene botas mágicas. Vamos abriendo camino a la cima, la sensación es grandiosa, a pesar de estar en una sierra rodeado de montañeros te crees que eres el único, nada ni nadie existe, solo tú y la montaña. Tanto es así que el Gory, el de las botas mágicas, te recuerda que no vas solo, que le avises cuando la pisada no marque bien los peldaños y el hielo duro aparezca debajo de la primera capa. De repente, echas la vista atrás y le ves recostado, ya que por la inclinación uno no se puede sentar, pensando si echa mano de los crampones o sigue con las botas mágicas, quedan 10 metros y seguimos con la magia. Superado el último paso, en el que por un momento nos hemos sentido alpinistas con la pronunciada inclinación y el transcurrir por el borde de la caída vertical, llegamos a la cima y esperamos a que vayan llegando los compañeros. Alguno hace el último giro derrapando cuesta arriba, ya es difícil. Tiene un mensaje que dar. Según van apareciendo “los compis” en la facciones se nota el esfuerzo realizado pero una vez alcanzado el abrigo de la roca se van suavizando y al final trasmiten satisfacción. Prueba superada.

Reagrupados y después de la fotos de rigor en el vértice geodésico de la Hermana Mayor retomamos el camino por la loma hacia la cima de Peñalara, por el camino vamos disfrutando de las impresionantes vistas y de las formaciones de hielo que se van creando en los hitos y pivotes que marcan la ruta. A nuestros pies, la vertiente segoviana que aparece como un mar de nubes y la madrileña, despejada, que nos permite ver desde la Bola del Mundo hasta el valle de Lozoya, buena agua…., no valen los chascarrillos.
Especial mención para Asun que con su extraordinaria fuerza de volutad demostró hasta donde se puede llegar con perseverancia. Los demás también estuvimos bien, no nos pongamos celosetes, pero lo de ella es digno de mención.
¿Por donde descender?, gran dilema. Seguimos la consigna “Prudencia” y en lugar a acometer el Risco de los Claveles para bajar a la laguna de los Pájaros, volvemos hacia atrás y bajamos entre las Dos Hermanas, la mayor y la menor, a grandes pasos, disfrutando de la nieve y parando para practicar el uso del piolet en casos de emergencia mientras otros descienden haciendo “culoning” para bajar más rápido. Por el camino a alguno le entra la necesidad de estar solo y se arrima a las piedras para encontrarse a si mismo, suerte amigo encuentra tu camino.
Una vez alcanzada la pista forestal el descenso ya se vuelve un poco monótono, es tiempo de ir comentando las sensaciones vividas. Según nos acercamos al mirador de la Gitana nos vamos cruzando con los típicos excursionistas de domingo y al llegar a la pradera nos recibe la extraordinaria explosión de alegría de los niños, vigilados por los papas, disfrutando de la nieve.
Estupenda jornada vivida. Peñalara ha saciado nuestros sentidos. El Risco de los Claveles será la próxima. Las Cabeza de Hierro mayor y menor no se nos olvidan. Tomen nota los apuntadores.
Descargar el track “Peñalara desde el Puerto de Cotos”
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Comentarios
Tocayo, hay que aprovechar este año tan espléndido para la alta montaña. Además ya sabes, es algo efímero y pronto desaparece.
Pronto volveré a Pirineos y tendré otra aventurita que relatar, ves preparando el café.
[...] Estar fuera de la AC empieza a ser algo descabellado ya que el frío se empieza a volver intenso. No podemos estar todos dentro de una AC, que pena, por lo tanto hacemos los planes para el día siguiente: salir temprano para llegar con las primeras luces del día al aparcamiento de Cotos y ascender a la cima de Peñalara. [...]


¡Vaya un añito de nieves más bueno que te estás marcando!, este 2010 lo vas a recordar durante mucho tiempo.
Gracias por el paseo níveo. Cómo es costumbre en Ud, ha sido una breve redacción llena de esencias y vivencias.
Un saludete.