La Gran Facha (3.005 m.)
02 – 04/07/2010
Sallent de Gállego – Huesca
Qué tendrá esto del montañismo para atraparte de tal manera que eres capaz de hacer 1300 Km. en un fin de semana con el objetivo de disfrutar de un sábado de montaña en estado superlativo.
Comencé la semana con ilusión ya que el viernes estaría en Pirineos y volvería a ver a los amigos de ACaminar. El martes, bajando con la BTT por una trialera un tanto técnica me fui al suelo con tan mala suerte que me hice una fisura en el dedo meñique. Todos en mi casa esperaban que suspendiera la subida a Pirineos ya que con la férula que tenia en la mano no podría conducir, pero….. Je, je, je, se equivocaron, tuve más problemas para sujetar el bastón y el vaso de vino, que para conducir.
Subiendo desde Sabiñáñigo hacia Formigal se llega a Sallent de Gállego, pequeña villa pirenaica situada en la cabecera del valle del Tena. El lugar ha tenido un crecimiento moderado debido a la cercanía de la estación de esquí de Formigal pero sigue conservando el encanto de los pueblos del Pirineo con sus casas de piedra y tejados de pizarra, además está enclavado en un fabuloso paraje rodeado de montañas y acariciado por las aguas de los ríos Gállego y Aguas Limpias.
Merece la pena imbuirse del ambiente que desprende la villa dando una vuelta por sus empedradas calles, observar sus casas señoriales en las que se distinguen los blasones de las familias y atravesar su puente medieval, donde se cobraba peaje en épocas pretéritas. Un paseo para la aclimatación a la tranquilidad de los valles pirenaicos.
El destino final está a cuatro kilómetros de Sallent, es el embalse de la Sarra donde se recogen y regulan las aguas del deshielo que descienden por el río Aguas Limpias. Desde la explanada, que hace las veces de aparcamiento, emprenderemos al día siguiente el asalto a la Gran Facha.
A primera hora de la tarde bajé a Sallent de Gállego y me encontré con los Alvarocky (Sonia, Alex y el pequeño Álvaro) que estaban con los dos chavales saharauis que tienen en acogida este verano. Juntos recorrimos los alrededores de la Sarra viendo como los chicos se quedaban alucinados con las cascadas y el verdor que domina todo el paisaje pirenaico. Entrada la noche llego “Alfonso’s troupe” y nos hicimos una sobredosis de carbohidratos y vino, para tener fuerzas al día siguiente que falta nos harían
Después de una noche con más “truenos” de los deseados nos levantamos antes de que salga el sol para comenzar la dura jornada. La mezcla de cerveza, vino y tanto carbohidrato durante la cena no me ha sentado demasiado bien y tengo la cabeza más pesada de lo normal, que no es poco. Paracetamol y mucha agua será la solución.
Preparamos las mochilas, siempre con la duda de que llevo o dejo, desayunamos y partimos a la aventura cruzando el puente que atraviesa el río Aguas Limpias. El ascenso empieza suavemente y la senda nos va elevando por un abrupto barranco. Atravesando torrentes, cascadas y hayedos, acompañados por el formidable ruido del agua en su descenso salvaje hacia el embalse y rodeados de un espectacular pasaje de alta montaña llegamos al embalse y refugio de Respomuso. Llevamos 3 horitas de pateo y toca descasar 5 minutos y disfrutar tan excepcional enclave. El Balaitus a nuestra espalda; atravesando con la mirada el embalse vemos el circo de Piedrafita con las cimas de Piedrafita y Tebarrai separadas por el collado que lleva a los Picos del Infierno y a su izquierda tenemos la Gran Facha, para allí que vamos.
Una vez atravesado el ibon de Campoplano, con la cima de la Gran Facha a la vista, el sendero esta cubierto de nieve y se comienza a inclinar por lo que es hora de ponerse los crampones. Tras una dura subida alcanzamos el collado que separa las dos Fachas y que marca la frontera con Francia. El tiempo empeora, desaparece el sol, las nubes cubren la cima, y una ligera lluvia de granizo empieza a caer sobre nosotros. Nos ponemos los “gores” y dejamos las mochilas resguardadas al abrigo de una roca para que no nos molesten en los 340 metros de ascensión que faltan hasta coronar la cima.
En vista de que el tiempo está empeorando rápidamente vamos saliendo uno por uno hacia la cima. La ascensión no parece excesivamente complicada aunque en algunos pasos haya que ayudarse con las manos. Debido a la férula que tenía en la mano derecha y la situación climática cambiante, decidí abandonar el ascenso ya que me daba más respeto el descenso que la propia subida: Solo me faltaba resbalar y poner la mano en el suelo.
No hubo suerte y los compañeros no pudieron disfrutar con la cima ya que el mal tiempo no se lo permitió. No hubo sesión de fotos de recuerdo ni de vistas impresionantes. Mientras les esperaba en el collado el tiempo empeora y la granizada arrecia por lo que decido comenzar el descenso en solitario hacia el refugio de Respomuso y desde aquí a La Sarra. En el camino me voy encontrando a bastantes montañeros que suben a pasar noche en el refugio para al día siguiente hacer alguna cima. Buena idea para no tener que darte la paliza que nos hemos dado nosotros al querer hacerlo todo en una misma jornada. El día se ha hecho largo, parecía que el camino no se terminaba nunca. Finalmente todos nos reunimos en la Sarra. Han sido once horas de caminata en la que se han recorrido unos 28 kilómetros, casi nada.
Tras una reconfortante ducha llegó el momento de reponer fuerzas con unos impresionantes chuletones acompañados de buenos vinos y una estupenda charla. Además, España gana y pasa a la final. Bien por la salida.
¿Cuando será la próxima?
Descargar el track ” La Gran Facha “
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.







La fotografía es sublime, hipnótica.
Espero que tu férula no te haya impedido comer esos chuletones como Dios manda. No veo a Carmen cortándote cachitos de carne y poniéndolos en tu boquita de piñón.
Cuando vuelves al mundo btt’ero???????
Gran relato, corto pero muy explícito.
Un saludo MAGISTER.