Soria, ni te la imaginas
12 – 15/07/2010
Soria, la diversidad de su paisaje y su clima la convierten en un lugar duro pero a la vez sorprendente por el que han pasado y donde han convivido la mayoría de pueblos de la península Ibérica, que no son pocos. Esta tierra nos acoge durante una rápida vuelta por sus páramos, las Tierras Altas y la Soria Verde.
Medinaceli es la entrada sur de Soria, desde su casco histórico en lo alto del cerro y a través del arco romano de tres arcadas se observa el continuo trasiego por el valle, donde ahora se asienta el pueblo nuevo, de aquellos que transitan hacia tierras aragonesas y los que se adentran en Soria. Durante generaciones han pasado por estas tierras: celtiberos, romanos, musulmanes y cristianos.
Extensos cultivos de trigo y cebada sobre un terreno ondulado conforman el paisaje que atravesamos y en los que tras una belleza efímera llega el tedio causado por la ausencia de relieves y el monocromatismo del entorno.
Al llegar a la villa de Almazán el paisaje cambia debido a a presencia de un sinuoso río Duero que imprime en el paisaje un toque verdoso donde se mezclan las distintas tonalidades de la vegetación ribereña, los pinares y los campos de cultivo regados con la abundante agua del joven río. Almazán significa lugar fortificado en árabe y es un buen sitio para descasar y pasear por sus callejuelas de trazado medieval.
Un afán indescriptible de aventura nos hace tomar un atajo a la salida de Almazán. Atravesando páramos y bosques de carrasca y roble llegamos a Fuentepinilla. El camino pese a ser por una pista asfaltada se hace interesante aunque las preocupaciones nos acechan al acercarnos a lo núcleos urbanos donde siempre tememos encontrarnos con arcos romanos que debemos atravesar y estrechas calles donde los balcones parecen querer tocarse. Somos especialistas en el riesgo extremo con autocaravana.
Estamos fuera de cualquier recorrido recomendado en las guías turísticas, esto es lo que nos pierde. Atravesamos Fuenteárbol, La Muela, Nódalo, pequeños pueblos casi deshabitados que unidos al recio paisaje que los rodean son perfectos exponentes de la dureza de esta tierra.
Calatañazor lugar en el que, según la leyenda, el caudillo árabe Almanzor perdió el tambor (la alegría), es un pintoresco pueblo medieval situado en una peña desde la que se domina la llanura de cereales donde tuvo lugar la batalla en la que Almanzor cayó herido de muerte y desde donde huyó a morir en Medinaceli.
La única calle de entrada, empinada y angosta, por la que transitas entre casas de barro con grandes puertas y vigas de madera vieja, y amparados por la sombra de los soportales se llega a la plaza Mayor de la villa.
Desde las murallas del castillo que dominan la llanura, llamada el Prado de Sangre por la sangrienta batalla con Almanzor, se observa en la cercana peña el vuelo circular característico de los buitres que haciendo honor al significado del nombre árabe del lugar “calat am nasur”, El Castillo del Buitre, siguen suspendidos en el tiempo esperando impertérritos la carnaza de nuevas batallas.
Echando la vista atrás se ven las callejuelas del lugar y los tejados de las casas con sus tejas partidas y sus curiosas chimeneas cónicas. En estas calles Orson Wells rodó escenas de la película Campanadas a Medianoche y saliendo por la parte trasera de la villa, por una derruida puerta en la muralla, encontramos una placa que nos lo indica.
El ansia de emociones nos obliga a dejar la carretera y acercarnos a la aldea de Abioncillo de Calatañazor desde donde por una pista de tierra que sigue el margen del río Abión se llega a Muriel de la Fuente. Se puede ir por la carretera pero nos perderíamos parajes ocultos a la vista de turista de carretera.
A la entrada del pueblo esta el desvío para el paraje de la Fuentona, nacedero del río Abión y donde se rodó, el día va de cine, un capítulo de “Al filo de lo imposible” en el que los espeleólogos se sumergían en sus transparentes aguas para entrar en una sima inexplorada.
El espacio natural de La Fuentona es un lugar de gran belleza. Encajonada por laderas calizas jalonadas de pino negro, sabinas y chopos, se encuentra una laguna de aguas cristalinas, un paraje mágico que invita a darse un baño en sus gélidas aguas.
La visita no dura más de hora y media por lo que se puede aprovechar el día para hacer varias rutas de senderismo y descubrir nuevos rincones.
La Casa del Parque, museo etnológico y de conocimiento del entorno enclavado en un antiguo palacio restaurado, te permite comprender mejor el entorno visitado o a visitar.
No se puede abandonar la zona sin deleitarse con el Sabinar de Calatañazor, uno de los mejor conservados del planeta, que se encuentra en la carretera, ahora sí, que lleva a Calatañazor. Es momento de disfrutar de un relajante paseo protegido por la copas de estos espectaculares ejemplares, supervivientes del Terciario, de hasta 12 metros de altura, 4 de diámetro y hasta 200 años de antigüedad.
Antes de adentrarnos en el cañón del río Lobos hay que hacer una parada obligada en El Burgo de Osma donde lo primero que impresiona es su restaurada muralla pero una vez entras en la villa te sorprende la magnificencia de su catedral gótica que domina la vida del burgo. Pasear por sus calles y callejones descubriendo sitios pintorescos, aprovechar la sombra de los soportales tan comunes en las villas castellanas y finalmente descansar merecidamente en la plaza Mayor, son las actividades de riesgo que ofrece la villa. Un paseo extramuros por el margen del río Ucero y entre las numerosas especies de árboles es otra forma de dejar pasar el tiempo en este acogedor lugar.
Aguas arriba por el río Ucero se llega al pueblo que le da nombre donde la vista de su castillo templario nos señala que estamos entrando en tierra de leyendas. Estamos a las puertas del cañón de Río Lobos que por la espectacularidad de su relieve está considerado como uno de los paisajes más bellos de España.
El paisaje es increíble, situado en el fondo de un barranco y rodeado por laderas de frondosos pinos que hacen levantar la vista hacia los farallones calizos donde se puede observar el vuelo de buitres y águilas. La senda del río Lobos te acerca a la ermita de San Bartolomé, antiguo templo templario y considerado por los iniciados como el Centro del Mundo. Misterioso y mágico, como muestra su situación equidistante con los dos puntos más septentrionales de la península ibérica, los cabos de Creus y Finisterre.
El cañón sigue subiendo por los márgenes del río hacia el puente de los 7 ojos y continua hacia el pueblo de Hontoria ya en la provincia de Burgos donde encuentra su final o inicio, según como se mire. Veinticinco kilómetros de caminar por lo más profundo del cañón vigilado en todo momento por las aves rapaces.
La salida del cañón, por donde entramos, en dirección a Navaleno nos permite parar en el mirador de La Galiana para echar un ultimo vistazo desde los altos farallones a la entrada del Parque Natural de Río Lobos y conservar en nuestra memoria este asombroso lugar.
Estamos en la comarca de la Soria Verde concretamente en Los Pinares Bajos. Entre enormes masas de pinos y a la vera de antiguos restos de la vía ferroviaria que unía Santander con Valencia llegamos al pueblo de Navaleno desde donde, siguiendo una estupenda pista forestal asfaltada, tenemos a tiro el paraje de Amogable, con su Casa del Parque o centro de interpretación y su parque temático de Pino en Pino.
La increíble pista termina su trazado en el embalse Cuerda del Pozo, inmenso colector de las tempranas aguas del Duero donde se empiezan a regular para preparar su largo camino hacia el Atlántico.
Los típicos pueblos de montaña van intercalando en el paisaje de la Soria verde el color de la piedra que se difumina con el verdor de las riberas del Duero. Río desprendido que además de entregar la riqueza de sus aguas ofrece su nombre a los distintos pueblos que gracias a el perviven: Salduero, Duruelo de la Sierra, Molinos del Duero, etc.
Covaleda, situada en el corazón de los pinares altos, es un pueblo realmente joven ya que en 1923 se prendió casi en su totalidad y su reconstrucción se realizo con “el estilo” del siglo XX. Hablando con un lugareño nos comenta que el turismo está decreciendo y que la industria de la madera no es suficiente para dar calidad de vida a todos los vecinos por lo que la juventud continúa con su inexorable éxodo buscando “la comodidad” de las grandes ciudades. Pese a todo, sigue conservando su excepcional y estratégico enclave que le permite ser designado como punto de partida para innumerables excursiones por estos parajes.
Vinuesa, la Corte de los Pinares, villa señorial, donde las casas hechas de piedras, mampostería, adobe y madera, unidos a sus empedradas calles te trasladan a tiempos del medievo. Situada al pie de la sierra de Urbión es inicio de la carretera que asciende por el valle, entre arroyos y bosques de pinos, hacia un lugar de espectacular belleza en lo alto de la sierra y donde rodeada de altas paredes se encuentra la glaciar Laguna Negra.
Volviendo a Vinuesa, al saltarme una señal de prohibido a autocares, me interno en sus calles por la parte trasera del pueblo. Los balcones y farolas, menos mal que están altas, pasan a escasos centímetros de la AC, por momentos pienso que la solución pasa por dar marcha atrás. Llego a la plaza de la iglesia, s XVI, y tengo que hacer maniobras para embocar la calle que me saque a la carretera; que situación más anacrónica, un vehículo del s. XXI en una plaza cinco siglos más antigua, casi parece estar cometiendo sacrilegio. Ufff….., no se como me apaño para meterme siempre por el ojo de la aguja, algún día me quedare encajonado.
Continuamos dirección Sur hacia la capital pero antes pararemos en playa Pita en el embalse de Cuerda del Pozo. Espectacular playa fluvial de arena situado a la orilla del embalse que nos permitió disfrutar de un merecido descanso. En pleno mes de Agosto o en fines de semana debe de estar bastante concurrido pero fuera de esas épocas el lugar parece estar esperando para acogerte bajo su protección
Dejando atrás el desvío a las ruinas de Numancia, buena excusa para tener que volver a estas tierras, nos acercamos a visitar Soria. En lo alto de la colina y acariciada por el Duero siempre ha tenido la cualidad de deleitar a sus visitantes, motivo por el cual tantos escritores la han relatado y ensalzado en sus obras.
Cruzamos el Duero por el puente de San Agustín y comenzamos visitando las ruinas del Monasterio de San Juan de Duero donde se desarrolla la leyenda del monte de las ánimas del genial Gustavo Adolfo Bécquer. Impresionante claustro que conserva las cuatro crujías levantadas en distintos estilos: arcos de medio punto, arcos de herradura y arcos entrecruzados sobre arcos dobles. Una impresionante demostración de destreza, imaginación y belleza.
El resto de la mañana dando transcurre haciendo una visita guiada, con el autobús eléctrico que sale cada hora justo al lado del monasterio, a la ciudad y su casco histórico. Nos bajamos del bus en La Ermita de Nª Sra. del Mirón y tras disfrutar con sus vista al Duero comenzamos a callejear por la ciudad.
Tras la estupenda comida continuamos paseando por la ciudad que a estas horas está desierta y con los comercios cerrados. La hora de la siesta es sagrada, como buena ciudad castellana.
Tenemos la ciudad para nosotros solos, deambulando por sus calles señoriales – Zapatería, Real, etc. – jalonadas por sus casas blasonadas, descubrimos su impresionante románico. Finalmente, como no podía ser de otra forma, los caminos nos llevan al omnipresente Duero
Un paseo por la ribera del río rememorando los lugares visitados nos hace llegar a la conclusión de que el eslogan utilizado para la promoción de la provincia define nuestros sentimientos “Soria, ni te la imaginas”
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Comentarios
Que gozada de viaje os habéis regalado. Que maravilla de lugares y cuanto disfrute, ¿verdad?.
Estoy imaginandote con la lengua medio fuera, el ceño fruncido, alguna gotica de sudor y a tus asesores de seguridad vial dándote referencias en esa plaza centenaria, vaya marrón… jajajajaaa menos mal que la destreza ha ganado.
Las fotos son únicas, cada una es una postal que dice mucho de vuestro paso por tierras castellanas.
En fin, una crónica chulísima.
Un abrazo D. Luis.
esos mismos lugares lo recorri hace tiempo.chulisimos.el entorno de la laguna negra,y el cañon del rio lobo un espectaculo de la naturaleza.saludos
Echobelly es que esto del trabajo es un sin vivir. Tengo que solucionarlo pronto. jejeje
Lejos, a mi me pilla todo lejos menos el patio de mi casa. Ha sido una semanita guapa con parada en Cuenca a ver los amiguetes.
Chorques, los asesores iban con las manos en los ojos para no ver nada,solo se oia: huy, por poco, ay, ay ay, uff, a punto estuvo. Todo eran comentarios motivadores.
Hay unas pistas para la BTT que te pasas.
Echobelly.
Se me olvidaba, el pedazo embalse para el Kayak.
En casa cada vez que digo la palabra kayak todos contestan con calla, calla, calla.
Ximo, la zona no ha perdido el encanto ya que la cuidan mucho. Viven de la riqueza de sus bosques.
Yo volveré pronto, si el trabajo lo permite..
La palabra prohibida en el Albir tendré que desmitificarla llevándote de webs y después de playas, que en el techo de la fregonetica hay sitio para dos de ellas… y hasta aquí puedo leer.
Sor kayak, jajajaja ya te contaré el chiste de sor rita.
Nos vas a regalar 2 kayak? pero que buen amigo eres!!! jajajajajaja
Como dice tu pequeñín… todo se andará Carmen, igual pillo el euromillones y os regalo un portaviones…
Hola! Acabp de llegar a tu blog por primera vez y estoy encantada. Qué recuerdos me trae este post… Estuvimos en Soria, mi chico y yo, en enero de este mismo año y, a pesar del frío lo pasamos de lujo. Claro que el jacuzzi que teníamos en la habitación también ayudó bastante.
A partir de hoy te sigo. Las entradas son muy buenas y las fotos también.
Saludos!!
Angie, ya tenía que ayudar el jacuzzi, ya, porque en Enero tiene que hacer un frio que te pasas. Buen sitio, buenas vistas, buen fuego y buena compañia y Soria debe de parecer el paraiso.
Angie, es que los relatos del Apegao, sus viajes y esa fotografía tan maravillosa, es algo que se puede hacer adictivo.
A lo que he de decir que…: nos tienes falticos de lectura a los que siempre estamos asomados a la ventana…
Un saludo Magister.
Ya me gustaría a mí haber hecho más escapadas y contaros como fué. Ahora en el puente de Diciembre me acercaré a la nieve y ya relataré algo.
Has oído hablar del Salto de la Novia? Si te gusta el senderismo esta es una de las muchas actividades que probablemente no conozcas y puedes realizar en la Comunitat Valenciana.
Entra en http://blogs.comunitatvalenciana.com/senderismo y entérate de todo lo relacionado con tu actividad preferida, Salvador Blanco, experto en senderismo te pondrá al día de las mejores rutas. Qué no te lo cuenten!


Hola Apegao:
Que alegría volver a leerte, ya era hora jajaj. Muy chulo el relato y las fotos. Es una zona que tenemos pendiente hace bastante tiempo, lo que pasa que a nosotros nos pilla un poquito lejos, pero todo se andará…
Me alegro que te hayas vuelto a poner las pilas.
Saludetes.