La Pedriza. El poder del granito
03-06/04/09
Uhhh, que bueno, volvemos a La Pedriza y por el camino vamos preparando nuestros sentidos para disfrutar con las sensaciones que nos ofrece este espectacular macizo granítico de la sierra de Madrid. Parque Natural y Reserva Natural de la Biosfera en el que nos encontramos un sinfín de senderos que nos van acercando a rocas graníticas singulares, de caprichosas formas, que han sido bautizadas con originales nombres en función de la apariencia de las mismas: Yelmo, Pájaro, Las Cuatro Damas, Cancho de los Muertos, Dolmen, etc.
Surcar los arroyos y torrentes que van aportando su pura agua al río Manzanares; observar paisajes que encantan simplemente con su contemplación; atravesar recovecos por los que al pasar sientes como la fría y húmeda piedra te trasmite todo el poder de la montaña; otear el horizonte una vez alcanzadas sus cimas y descubrir como los enormes buitres van buscando las corrientes de aire para elevarse; ascender por angostos pasos dominados por la Cabra Montesa. La Pedriza te ofrece, en cualquier instante y de manera generosa, un conglomerado de percepciones inolvidables que te acompañaran durante el resto de tu existencia.
Bordeando el embalse de Santillana la vista se nos va al imponente macizo granítico que se vislumbra por detrás del bello pueblo de Manzanares el Real, puerta al Parque Regional de Cuenca alta del Manzanares. Parada en el control de acceso del Centro de Interpretación debido a que solo dejan que entren 250 vehículos, por lo tanto para que entre uno antes debe de salir otro. Se evitan embotellamientos en la montaña. Excelente medida. Al que madruga…….
Una vez alcanzado el collado de Quebrantaherraduras empezamos a disfrutar con unas magnificas vistas de la Pedriza. Al Norte la Sierra de Guadarrama con sus cimas de 2500 m., por el oeste la Maliciosa, al Este, nuestro destino, La Pedriza anterior con el Yelmo y la posterior con las Torres. En el fondo del valle, Cantocochino nos aguarda.
Los compañeros han estado esperándonos para comer y como llegamos tarde los saludos y presentaciones se hacen rápidamente para así poder atacar a las viandas que aguardan en la mesa. Hay hambre. Según vamos dando cuenta de los alimentos observamos y departimos con los reunidos, conocidos y por conocer, que alegría ver a los amigos después de un tiempo de separación. ¡Buena cuadrilla se ha reunido!
Terminada la comida se plantea, para hacer la digestión, una subida al Yelmo. Divertida, según nuestro guía Alfonso Gandalf, el Señor de La Pedriza que conducirá a su grupo de Hobbits ascendiendo por las sendas del barranco del Hueco hasta la montaña sagrada de El Yelmo.
Atravesamos el río Manzanares y comenzamos a subir al Yelmo entre jaras y piedras, a ratos por senda y en otros de piedra en piedra atentos a la situación de los hitos que marcan la senda. Los efectos de la comida empiezan a hacer efecto en algún caminante. Echando la vista atrás se le puede ver tumbado como un lagarto gigante intentando recuperar las fuerzas al calor de la piedra. Lucha en su interior con la tentación de abandonar, en dar la vuelta y empezar el descenso, solo. Que fácil y cómodo es tomar la decisión de volverse. Pero no, tirando de ese poder mental que le caracteriza arranca y continúa hacia arriba, con sufrimiento pero hacia la cima. Que fuerza que dan los limones de Los Ramos.
Otros, jóvenes, saltan de piedra en piedra como cabra Montesa y hay que ir tirando de la cuerda para que no salgan escapados por la cima, se divierten. Que bonito que es la juventud.
Según vamos acercándonos al collado el barranco se va haciendo más angosto, de repente vemos un grupo de cabras, buscamos precipitadamente las cámaras fotográficas, el miedo a que se nos escapen y no podamos inmortalizarlas nos hace apresurarnos; da igual, estos animales están acostumbrados a los humanos, no escapan, ponen poses para salir mejor en las fotos.
En el collado, al pie del Yelmo, nos quedamos asombrados observando la impresionante pared que lleva desde la base a la cima y como por ella van descendiendo algunos escaladores mientras que otros esperan en la base contemplando el descenso de los compañeros.
Para descender utilizamos la senda principal, “de Maeso”, que nos permite ver, a la tenue luz del ocaso, el pueblo de Manzanares el Real, el embalse y al fondo “el foro” con las 4 torres del área de negocios; sus 250 m. de altura las hacen rozar el cielo. Parece mentira que estemos disfrutando de estos paisajes de alta montaña tan cerca de Madrid.
Una vez llegado al campamento base algún inconsciente decide celebrar su bautizo en las corrientes del río Manzanares, aguas gélidas que cortan el cutis y la respiración. Ya se confirmo el chico.
Por la noche ya se empieza a notar el cambio climatológico, la mañana confirma nuestras previsiones, amanece con agua nieve y las laderas mas altas de la sierra están cubiertas con un manto blanco; decidimos acercarnos al Centro de Interpretación del parque y después al pueblo de Manzanares del Real y visitar su castillo. En el recorrido por las almenas pudimos ver como se oscurecía el cielo y descargaba una débil pero persistente granizada. Tuvimos una mañana de visitas turístico culturales que nos permitieron conocer el entorno y la historia del lugar; a otros comprar el Marca.
Después de la comida, ha dejado de llover, y en vista que todos están descansando aprovecho para sacar a “blanquita” la BTT y subir el camino de las Zetas de La Pedriza. Según pedaleaba por el hermoso camino forestal, rodeado de pinos y siguiendo el margen del Manzanares, iba pensando “suerte que ha dejado de llover, podré aprovechar la tarde”, que lejos de la realidad.
Pasado del puente sobre el Manzanares empieza la verdadera subida por las Zetas a la Sierra del Francés. La ascensión se realiza entre bosques de pinos, escuchando el fuerte torrente de agua que lleva el arroyo del Chivato y fijándote en las paredes del circo de La Pedriza Posterior con su pico de Las Torres (2015m.) que subiremos al día siguiente, si el tiempo lo permite. En la mitad de la ascensión se pone a nevar levemente pero a cada pedalada el tiempo empeora y la ventisca se va acercando. En la última curva, en vista de que ya no veo el camino, solo se ve un suave manto blanco, decido dar la vuelta.
La bajada es dura ya que el camino no se ve, la ventisca arrecia, el frío se introduce en los huesos y la BTT está pidiendo, a gritos, unas tablas de esquiar. Al final llego a Cantocochinos, helado pero satisfecho de haber intentado la subida y aprovechar la tarde. Para eso he recorrido 550 Km.
El tiempo no mejora y se empieza a pensar en levantar el campamento al día siguiente y buscar una localización alternativa que nos permita seguir disfrutando de la compañía.
La montaña es imprevista, para lo bueno y lo malo. Amanece un día claro y todas las laderas se ven nevadas, buen día para pisar nieve. Un grupo decidimos subir a Las Torres y el resto se va a desplazar a Navacerrada para hacer la actividad de Pino en Pino. Estupendo día tenemos todos por delante.
La subida a Las Torres empieza suavemente y nos permite disfrutar del espectacular paisaje. Nuevamente pasamos el puente sobre el Manzanares y seguimos el GR-10 hasta el Refugio de Giner donde tomamos la bifurcación para empezar a ascender a la vera del arroyo de los Pollos. En el camino nos vamos dejando el pico de El Pájaro a la derecha y a nuestra izquierda El Cancho de los Muertos, famoso por la leyenda protagonizada por las cuadrillas de bandoleros que se ocultaban en la sierra aprovechando su complicado acceso.
La senda no lleva por el interior de un bosque de pinos cubierto de nieve, vamos siguiendo las huellas de algún montañero que partió antes que nosotros y buscando las marcas de PR que están en los árboles. La montaña está espléndida mostrando sus cimas, los claros en el bosque, los prados en los llanos y en el fondo el valle, todo ello unido a que el sol brilla por momentos hacen que el día se convierta en mágico.
Llegamos al Collado del Miradero (1900 m) no sin antes habernos abrigado ya que en el mismo parece que alguien se dejo la puerta abierta y el fuerte viento mueve hasta las piedras. Permanecemos el tiempo justo para la foto de rigor y observar la base de la escalada a las Torres para enseguida descender un poco y buscar el abrigo de la ladera donde no bate el viento.
El descenso es rápido, paramos para tomar un reconstituyente en el lomo de unas piedras y continuar hacia el campamento en el que nos esperaba una sorpresa. Íbamos comentando el “bocata” y la cervecita del que pensábamos dar cuenta nada más llegar a la base pero al llegar descubrimos, extasiados, una estupenda paella que nos estaba esperando. Estaba ¡buenísima! Nos pareció única, indescriptible; no quisimos ni cambiarnos no se fuese a enfriar.
La tarde nos permite comentar la jornada y enterarnos que el grupo que había ido a Navacerrada tuvo que dar la vuelta ya que la carretera estaba cortada por la nieve. Vaya, vaya con el clima. Nos vino bien, les dio tiempo a preparar la paella…..
Disfrutamos de una tarde de descanso en la que pudimos charlar, aprender a jugar al Mus, unos más que otros, y planificar la salida del día siguiente.
La claridad del día se va perdiendo por el oeste y las sombras se extienden por el entorno, pero, mágicamente en el cielo, empiezan a brillar miles de estrellas que nos iluminan, buen momento para cenar y disfrutar de una estupenda tertulia en la que afianzaremos, más si cabe, la relación existente entre personas tan heterogéneas que han venido de lugares tan dispares.
Y al tercer día…….Preparamos las BTT, Alfonso Gandalf, Pedro Bolsón y yo mismo, subiremos a sierra el Frances, “Mordor”, por las “Zetas”; esta vez el tiempo acompaña y la pista se encuentra limpia de nieve excepto en algunas zonas de umbría por donde hay que pasar con cuidado para no caer en la blanda pero húmeda nieve.
Pedaleando a lo largo de la sierra , a 1800 metros, tenemos una visión majestuosa del valle del Manzanares, al fondo la vista se nos pierde a través del collado de Quebrantahuesos. Pasado el Collado de los Pastores y las faldas de la Maliciosa emprendemos un rápido descenso hacia Cantocochinos; disfrutar del paisaje a la velocidad que se baja es difícil; el encanto está en la velocidad a la que se desciende.
En el campamento no hay nadie, han salido a caminar río abajo; unos llegan hasta Manzanares el Real y vuelven por el mismo camino pero distinta margen; otros vuelven entrando por el centro de interpretación y coronando el Collado de Quebrantahuesos. Sendas suaves para terminar la estancia en la Pedriza con la sensación de haber disfrutado con la montaña.
Después de comer, nos despedimos emplazándonos para nuevas aventuras y abandonamos La Pedriza, no sin antes echar un vistazo alrededor para guardar en la retina el espectacular entorno que nos acogió durante esta Semana Santa.
En la vuelta a la costa y debido a que el lunes es fiesta en la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, nos dirigimos a visitar Cuenca. Situada entre la hoz del Júcar y la del Huécar, ofrece a los viajeros un estupendo centro histórico y unas vistas de escándalo.
Subimos por el camino de San Isidro y dejamos los vehículos en la parte alta de la ciudad. Entramos por el Arco de Bezudo, no sin antes haber tenido una estupenda panorámica de la ciudad de las Casas Colgante. Hay recorrer la ciudad paseando, perderse por sus calles, descubrir esos rincones entrañables; no hay pérdida, de lado a lado y siempre hacia abajo.
Lunes, vuelta a la brega diaria para ganarnos otra escapada como la acaecida. Unos acompañantes excepcionales en un maravilloso entorno. Mereció la pena, a pesar de los cambios climatológicos.
Rutas: | El Yelmo | Las Torres | Las Zetas de la Pedriza |
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Comentarios
Tito Chorques, que ya sé que eres tu, el hombre multipolar, pero no por frio, jejejejee ni por oso,aissssss polo de limon, de naranja, frigo pie, frigo dedo, jet cola y no me acuerdo de más.
Despistada soy muchooooooo pero ya te voy pillando el tranquillo.
Que te vaya genial en Ronda!!!!
Gracias, guapetona, os dedicaré un segundo cuando pase por meta. A TODOS MIS AMIGOS ALICANTINOS OS LLEVARÉ EN MI PENSAMIENTO. Gracias.
A la voz de “a mi la Legión” acudirán todos y con razón o sin ello defenderán al legionario que pida auxilio.
Si tu dices ven alli acudiremos a darte nuestro apoyo.
Que lo pases bonito.
La verdad, lo pasamos de PM en la Pedriza, a pesar de las condiciones climatológicas que fueron un poco extremas en algún momento.
Hola Apegao:
Cuantos recuerdos… Las veces que he subido yo a la pedriza desde que era una cría, viajes de colegio, salidas con mis papis…y después con las amigos… ufff lo dicho me acaba de entrar una morriña!!!
Es que aunque ahora viva en Barcelona una es de Madrid y la tierra tira jajaja…
Saludetes y felicidades por el relato.
Echobelly
Echobelly, que bien el volver a verte por este sitio. A mi me ocurre lo mismo, soy de Madrid y vivo en Benidorm. Aunque estoy bien donde estoy y no quiero cambiar, me ocurre lo que a ti, al final la tierra tira.
Fijate que yo iba de pequeño a los campamentos en Mataelpino y las excursiones fijas de todos los años eran, subir a la Maliciosa e ir a bañarse a la Charca Verde.
Que recuerdos trae cuando vuelves a los lugares donde has vivido tu infancia, nunca se olvidan.
Ya he visto que la península se os ha quedado pequeña y que le estais metiendo caña la AC, dentro de nada le dareis la vuelta al cuenta kilometros.
Saludos
Hola paisano jajaj… lo bueno abunda!!!
Si es que Madrid tira mucho, y como bien dices yo en Barcelona tambien me encuentro como en casa, pero claro Madrid es Madrid.
Ciertamente te hemos visitado poquito, pero es que no tenemos tiempo ni de rascarnos, entre el blog, los compromisos y las salidas jaja… no damos pa mas!!!
Muchos besitos, y en lo del cuenta kilometros tienes razon, al final, los alrededores se nos quedan en na!!!! … jajja… Cuidate mucho!



Como diría mi hija Selena: “Sois unos pillicos”, que buenas vacaciones y que madera tan sana la vuestra. Que manera de frotaros con el medio ambiente e impreganaros de esa bondad que la naturaleza regala.
Apegao, imagino que cuando montaras tu Btt a pesar de llevar tan espectacular compañía, tu blanquita seguro que miraba y miraba buscando las cabricas que le acompañan por tierras alicantinas y murcianas.
Que gusto leerte compañero, eres un saco de buen hacer y espejo en el que mirarse.
Pd, Carmen, soy Chorques. ;o)