Portugal, tan lejos y tan cerca
Nunca habíamos pensado en acercarnos a Portugal pero ha llegado el momento de visitar a los vecinos y ver que es lo que nos une; por historia mucho.
Desde Benidorm en la costa Mediterránea a la costa Atlántica recorriendo la antigua provincia portuguesa de Estremadura (Lisboa, Setúbal, Sintra, Ericera, Peniche, Obidos, etc.). Dicen que el vocablo proviene del hecho de “que durante la Reconquista era la frontera del territorio cristiano más allá del río Duero (“Extrema Duris”)” según Wikipedia.
Badajoz nos da el paso a Portugal, concretamente a la región de El Alentejo ( Alem Tejo significa más allá del Tajo) y según avanzamos vamos observando la similitud del paisaje y de las edificaciones con nuestra Extremadura; dehesas de encinas, olivos y alcornoques dedicadas principalmente a la ganadería; casas de labor y granjas cuya única diferencia con las españolas está en el color de las fachadas, amarillas y azules.
Primer contacto cuerpo a cuerpo, Evora. Ciudad amurallada con un largo acueducto que sale extramuros. Como siempre, a la entrada del lugar nos encontramos con las indicaciones para llegar al parking, igual que aquí. Es una ciudad muy turística debido al encanto que tiene el pasear por sus estrechas calles, visitar su catedral y ver las ruinas del templo romano.
Continuamos el viaje hacia la costa, a Alcacer do Sal; cuentan que es una de las primeras ciudades de Europa, fundada por lo fenicios hacia el año 1000 A.c.. Recorremos la península de Troia abrumados por el encanto de su ecosistema dunar y entramos en contacto con sus excelentes playas, extensas, anchas y de fina arena; playas salvajes a las que solo se puede acceder andando por las dunas o recorriendola desde el aparcamiento de la hermosa playa de Comporta.
Más al sur tenemos las playa del Cavalhal y la de Pego, nosotros escogimos esta última para pasar un día soleado en la playa; al llegar el final del día es buen momento para experimentar intensas sensaciones mientras se observa el ocaso del sol por el horizonte y se admiran las distintas tonalidades que nos va dejando en el océano el reflejo del astro mientras se oculta. Relajación y tranquilidad nos acompañan durante la noche.
Empezamos la jornada dando un gran rodeo para acercarnos a Setúbal, aunque también se puede cruzar en ferry desde Troia. Majestuoso el estuario del río Sado que empieza a desarrollarse desde Alcacer do Sal y tiene su desembocadura en Setúbal. Según se recorre la costa y se van pasando las hermosas playas de Setúbal en dirección a la sierra de Arrábida se tienen unas estupendas vistas de la punta de la península de Troia y de la grandiosidad de su playa. Durante la marea baja se puede disfrutar viendo emerger un asombroso lago de arena que se forma en el centro de la boca del estuario y a donde acuden los bañistas para disfrutar de su impoluta arena.
Dirección Oeste se alcanza el cabo de Espichel con su faro y antiguo convento en lo alto de unos acantilados dominando la inmensidad del océano atlántico, desde allí y en dirección norte se extiende una interminable playa que sube hasta la costa de Caparica. La carretera no sigue la línea costera por lo que hay que entrar y salir en los lugares accesibles; el más cercano al cabo es la laguna de Abufeira, lugar idílico para disfrutar de una tranquila jornada. Decidimos continuar camino hacia el norte y parar en la maravillosa playa de Fonte da Telha, impresionante, de suave pendiente y arena fina situada a los pies de un pequeño acantilado separa su bosque de pinos entre dunas de la playa.
No son playas que convenga visitar en domingo, debido a la cercanía con Lisboa, si lo que vas buscando es tranquilidad, cualquier otro día de la semana tienes la playa a tu entera disposición.
Pasamos la noche arrullados por las olas del mar y al día siguiente aprovecho para dar mi primera vuelta en BTT por territorio portugués. Recorro parte del parque forestal de Fonte da Telha y aprovecho la marea baja para recorrer unos cuantos kilómetros por la extensa playa a la orilla del océano y llegando casi a la laguna de Abufeira.
Entramos en Lisboa, después de haber recorrido la Costa de Caparica, por el puente 25 de abril con sus 3 Km. de puente que cruzan el estuario del Tajo o del Tejo como lo llaman en Portugal y nos acercamos al barrio de Belem donde paramos cerca del monumento a los descubridores.
La ribera del río está muy cuidada y remodelada, con un agradable paseo se van visitando distintos lugares cercanos:
- imprescindible la visita a Torre de Belem, construcción militar para defender la entrada del estuario del Tejo.
- desde aquí y siguiendo río arriba se puede visitar el monumento a los Descubridores, homenaje a tantos viajeros que se aventuraron a descubrir nuevas rutas para el comercio.
- cruzando la avenida tenemos el moderno Centro Cultural de Belem con su amplio repertorio de actividades culturales y en la misma plaza se haya el Monasterio de los Jerónimos representante inigualable de la arquitectura Manuelina y declarado Patrimonio de la Humanidad.
- continuando el paseo por los jardines anexos al monasterio no debes dejar de acercarte a la fábrica de pasteles de Belem donde degustar los típicos pasteles que no encontrarás en ningún otro lugar.
El centro histórico es relativamente moderno ya que en el año 1755 se produjo un terremoto que destruyo prácticamente la ciudad y en el que murieron unas 100.000 personas; fue reconstruida pero con las nuevas tendencias arquitectónicas de la época.
Pasear por las calles del centro, subir al castillo de San Jorge, visitar el barrio alto, mezclarse con su gente, tomar un aperitivo en algunas de sus adegas, son estupendas actividades para sentir como te conviertes en parte de este acogedor lugar.
Salimos de Lisboa en dirección a la costa y dejamos atrás Sintra, ”Vila Velha”, donde no nos detenemos debido a la continua lluvia pero nos guardamos la visita para otra ocasión en la que aprovecharemos para recorrer el Parque Natural de Sintra y bajar hasta Cascais.
Nos acercamos a la costa atlántica. Llegamos a Ericeira, lugar demasiado turístico para nuestros gustos por lo que continuamos hacia el norte atentos a cualquier camino que nos acerque a una playa solitaria. No tardamos mucho en encontrarlo, después de bajar una pendiente descubrimos un desvío a la izquierda que nos acerca a la playa.
Ribeira d’Ilhas es una pequeña playa pero muy famosa en el mundillo del surf debido a que es una de etapas en el campeonato mundial de surf. No encontramos demasiados surferos y estuvimos en la gloria disfrutando de la playa.
Por la mañana aproveche para preparar la BTT y recorrer todos los acantilados hasta la playa de San Lorenzo, divertido recorrido en un suave y constante sube y baja. La playa de San Lorenzo también tiene su encanto, pequeña y tranquila, invita a descansar en ella.
Seguimos nuestro viaje hacia el norte; vamos recorriendo la carretera que discurre por el interior atravesado los distintos pueblos; no puedes disfrutar de la vista del mar, pero lo intuyes.
Playa de Foz, de Santa Cruz y la de Santa Rita, la de Ribamar, tantas y tantas playas en las cuales se puede disfrutar de una jornada perfecta. Nos dirigimos a Peniche y paramos en la playa de la Consolaçao, pequeña aldea venida a más con el auge del turismo y la construcción de segundas residencias. Es el comienzo de la larga playa que termina en la bocana del puerto de Peniche.
Empezamos el día recorriendo Peniche, pueblo típico de pescadores, amurallado y con una fortaleza que durante la dictadura fue prisión para presos políticos y que se puede visitar.
Después de la visita a Peniche nos acercamos a Obidos, impresionante villa medieval encerrada dentro de una gran y bien conservada muralla. Pasado el arco de entrada en la muralla recorres una calle principal llena de locales comerciales típicos para turistas hasta el castillo. Aunque suene a lugar turístico, que lo es, tiene un encanto especial ya que esta muy bien conservado y las calles aledañas a la principal siguen conservando el espíritu y distribución medieval. Subir a lo alto de la muralla y ver el paisaje es algo que no debemos perdernos; aprovechar para dejar volar la imaginación e recrear en nuestra mente lo que fue y todo lo que debió de ocurrir en un lugar que se ha mantenido impertérrito durante el trascurso de los años.
Imprescindible visitar la Lagoa de Obidos, antiguo golfo cuya entrada ha ido cerrando el mar año tras año y que con la marea baja nos muestra los bancos de arena y las pequeñas barcas varadas en ellos. La entrada esta custodiada por las villas de Aldea de Pescadores en el Sur y Foz de Arelho por el Norte, pasar de una a otra significa dar toda la vuelta al lago y observar su maravilloso paisaje dunar cubierto de pino y eucaliptos.
En Foz de Arelho podemos descansar tranquilamente en su estupenda playa y ver por la mañana como los mariscadores se afanan en recoger la cosecha que el mar les ofrece.
Es buen momento para sacar la BTT y hacer un recorrido rodeando todo el lago y pedalear por su naturaleza salvaje teniendo cuidado de no tomar pistas de arena dunar, son como una trampa donde te quedas estancado.
Hemos elegido un espléndido lugar para despedirnos de Portugal y volver a Hispania; el viaje de vuelta es largo pero cómodo ya que trascurre siempre por autopista en Portugal y autovía en España. Durante el viaje tenemos tiempo para comentar lo estupendo que ha sido conocer a los vecinos y empezar a planear la vuelta, será pronto, seguro.
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Comentarios
Conrad, tienes razón, últimamente no me prodigo demasiado en escribir escapada o viajes. Tengo pendiente la escapada a Benasque y la subida al Aneto, con eso se dice todo.
Portugal, un encanto de lugar y de gentes. Recomendable.
La foto, los chavales que se ponen en plan creativo mientras juegan en la playa.
Ahora estoy haciendo los enlaces a mis rutas de BTT por territorio luso y más fotitos que tome mientras hacia el recorrido. Encantadores lugares para disfrutar.
Muy buena crónica, muy buenas fotos y muy buena gente viajera. Qué bonita ha debido ser vuestro viaje, a ver si para el próximo me cuelo en vuestra maleta, jajajja.
Gracias por darnos un poco de aire fresco y hacernos soñar con futuros viajes.
Tocayo, en breve nos veremos galopando a lomos de las “blanquitas”. Un saludo muy fuerte desde Murcia.
Impresionante y muy bonitas las fotos.
Sigues siendo mi heroe y un autentico conquistador.
Gracias por tus relatos que nos hacen sentir a tu lado en todos tus viajes.
Chorques, sabes que no hay problema, te puedes “colar” cuando lo desees. Sería interesante un viaje juntos las dos familias.
Papero, tú tampoco te quedas atrás. Ese viaje que acabas de realizar por la ruta de la plata, no es una simple excursión
Aqui de Portugal, depois de vistas as fotos e lido o relato da viagem só me resta convidar-vos a voltar a Portugal.
O Portugal que admiraram é o do Centro/Sul, mais monumental, mais citadino, também mais “turistico”, Lindo.
Se um dia voltarem e admirarem o Centro/Norte, onde o religioso e o verde da natureza se entrecruzam com a humanidade e acolhimento das gentes locais, onde o verde luxuriante do litoral contrasta com o castanho agreste do interior, num clima onde a água une todos os ambientes, onde o Douro é Rei, onde a história do proprio País se mistura com o reboliço dos dias de hoje, onde as romarias dão mais brilho, onde…, não darão o vosso tempo por perdido e poderão então observar o quanto é lindo este País que se chama Portugal!
Estão desde já convidados a voltar, com tempo, se possível.
Um abraço e até sempre,
José Gonçalves
(Guimarães)
José. Como bien dices Portugal es lindo. Volveré, seguro. Me atrae la zona Centro-Norte, el Sur me suena más turístico y yo huyo de las zonas turísticas ya que vivo en Benidorm lugar enfocado hacia y para el turismo.


Hombre Apegao, ya te hechabamos de menos! Bonito relato de Portugal, fantastico lugar que njos tiene robado el “corazon”. Nosotros hemos estado en dos ocasiones … y esperamos repetir pronto una tercera como autocaravanistas. De hecho, la culpa de que nos hayamos comprado un vehiculo de estos la tiene el pais luso.
Por cierto, me encanta la foto de portada del relato!!!! Esa es de premio!
Un saludo