Cima de Bernia por el Camí de Les Revoltes

Senderismo - Altea la Vieja - Alicante
Distancia: 11,0 km
Tiempo estimado: 4h 00′
Calificación: Interesante
14/03/10
Las lluvias, por fin, nos han abandonado, las cimas de las montañas se ven limpias de nubes y el sol vuelve a iluminar la fascinante bahía de Altea. Es el día ideal para subir desde Altea la Vieja a la cima de Bernia.
Me acerco con el coche hasta Alhama Spring, (extraña conjunción de nombres) una de las múltiples urbanizaciones que jalonan las laderas de la Sierra de Bernia y que manchan el verde paisaje con el blanco de las casas.
Son las 08:30 de la mañana y el día promete; empiezo el recorrido por la pista forestal que lleva al depósito de agua desde donde parte la senda de Les Revoltes. El antiguo camino de herradura, ha sido acondicionado recientemente recuperando su trazado original. Estupenda decisión por parte de los ayuntamientos de la Marina Baixa de recuperar y marcar los antiguos caminos y sendas, ya que muchos se están perdiendo al abandonarse las antiguas terrazas de cultivo y desaparecer la ganadería ovina y caprina.
Con la vista sigo la senda que se va elevando en un continuo zigzag atravesando el barranco de les penyas y disfruto con su trazado. En el sinuoso camino aprovecho los distintos giros para observar como, en la distancia, las urbanizaciones se van difuminando con el verdor de los pinos y la bahía de Altea se muestra en todo su esplendor. El sol comienza a calentar y la subida no da cuartelillo por lo que hay que liberarse de ropa para subir fresco.
Saliendo del barranco y con la vista perdida en la silueta de las crestas de Bernia aparezco en el área recreativa de la Font del Runar, hasta aquí podría haber subido con el coche pero, como todo tiene un precio, me abría perdido Les Revoltes. Impensable.
El área esta un tanto descuidada: paelleros medio destrozados por los vándalos, cubos de basura desbordados, aseos con pintadas, etc. No termino de entender como se puede crear una zona recreativa y luego no mantenerla en condiciones. Menuda imagen que damos.

Atravesando los bancales abandonados llego a la font del Runar. Protegido por una puerta verde se encuentra el manantial donde las gotas de agua van surgiendo desde el interior de la montaña, atravesando la piedra y deslizándose suavemente por el musgo caen dentro de la pequeña poza que sirve de receptáculo del líquido elemento. Aprovecho para deshacerme de mi agua súper clorada, rellenar mi botella con agua limpia y clara, y echarme un buen trago al coleto.
El camino ha sido recientemente marcado y observo que han abierto un paso, pedrera arriba, para evitar tener que subir un pequeño desnivel en el que había que ayudarse con las manos; todavía se pueden observar las antiguas marcas, ahora pintada de blanco. Ya se vislumbra el fort y hacia el me dirijo por un terreno llano y limpio. Poco antes de llegar dejo a la izquierda el acceso a la font y accedo a las ruinas del fort.
Extrañado, miro a todos los lados, no me lo puedo creer, no hay nadie. Estoy solo, no hay ningún turista; increíble. El Fort es un punto clave de la ruta circular a la Sierra de Bernia a donde muchas personas acceden, es un paseo, aunque no realicen la ruta entera. Hay que aprovechar el momento, me siento encima de uno de los arcos ruinosos y dejo que las vistas me rodeen hasta sentirme parte del paisaje.
La senda circular a Bernia continua en dirección al collado pero a su derecha parte otra que, en sentido diagonal a la marcha, empieza a ascender en dirección a las paredes de Bernia. Las aliagas dan paso a un terreno pedregoso en ascenso donde la senda se pierde entre tantas posibilidades. Hay que estar atento a las pequeñas marcas rojas, debilitadas por el paso del tiempo que van indicando el camino correcto.

Atravesando una cornisa se llega al inicio de la zona complicada, a partir de aquí hay que ser precavido ya que te desplazas al borde del vacío. La primera prueba es un paso complicado que supero asido a una robusta cadena; a continuación entro en una zona estrecha y encrespada en la que, a veces, debo de que ayudarme de las manos para seguir avanzando. No hay otra opción hay que tirar para arriba.
Superadas estas “delicadas” pruebas se dibuja una senda que, por la vertiente de la Marina Alta, me dejará en el punto geodésico que marca la cima y el cual no pierdo de vista según avanzo.
Una vez en la cima hay que disfrutar del momento. Recorrer con la mirada toda la cresta hasta perderse en el mar, tener a los pies las dos Marinas, observar como las sierras de Aitana y la Serrella sobresalen sobre el resto del paisaje, son sensaciones que reconfortan el esfuerzo realizado.
En la cima me encuentro un grupo de 8 personas que ha venido hasta aquí arriba para regalarse con las vistas y un buen almuerzo regado con vino de la terreta y, para terminar un café de cafetera. Espectacular.
Después de las fotos de rigor, una breve charla comentando la jugada y un trago de vino, emprendo el regreso por el mismo camino que me ha acercado hasta este lugar tan impresionante. En 5 Km. se ha pasado de los 100 m. a los 1230 m., una pendiente media del 19% y eso que estamos en la costa.
Peñalara. La Reina de Guadarrama

Montañismo en Peñalara - Sierra de Guadarrama - Madrid
Distancia: 10 km
Tiempo estimado: 4h 15′
Calificación: Moderada
La Sierra de Guadarrama es una agrupación de cimas redondeadas enclavada dentro del Sistema Central y que separa las dos mesetas o las cuencas de los ríos Duero y Tajo. Ascendiendo a Peñalara (2.428 m.), la reina de la sierra, se siente toda la energía y satisfacción que trasmite la alta montaña. Estupendo lugar para divertirse con una jornada alpina.
El punto de salida es el puerto de Cotos donde existía una estación de esquí que fue desmantelada al declararse el Parque Natural de Peñalara. Son la 7:30 hrs. y el aparcamiento se va cubriendo de vehículos a un ritmo trepidante; la afluencia de montañeros es siempre desbordante, todos desean patear y escalar por esta sierra, más tarde empezaran a llegar los excursionistas de domingo a pasear y jugar con la nieve.

Emergen las luces de un nuevo día y se empieza a vislumbrar el espeso manto blanco por el que vamos a transitar las próximas 5 horas. Después de una gélida noche el día aparece estupendo, cielo despejado y -6º; los crampones y piolets harán hoy su trabajo. Terminamos las últimas comprobaciones en nuestras mochilas, nos las colgamos, ajustamos y a jugar……..
Atravesamos la pradera de Cotos y tomamos la pista forestal que sale a nuestra derecha y que, en suave ascenso, nos acerca al Mirador de la Gitana. Las vistas hacia la Cuerda Larga, ramal montañoso que va desde el puerto de Navacerrada al de la Morcuera, son asombrosas y gracias al compás metálico del mirador vamos averiguando los nombres de las distintas cimas. En la distancia distinguimos las Cabezas de Hierro Menor y Mayor, con la mirada vamos perfilando la ruta que teníamos como opción principal pero que en el último momento desestimamos, en otra ocasión disfrutaremos con ella.
Seguimos la pista hasta el Cobertizo donde encontramos información sobre las distintas rutas del Parque Natural. Subimos las escaleras y tomamos una hermosa senda, entre pinares, que nos va elevando suavemente hasta que de repente el circo de Peñalara se muestra, impresionante, ante nuestra vista. Estamos en una caseta de piedra junto al arroyo de Peñalara en la que un cartel nos informa del peligro de aludes. La prudencia nos debe de acompañar a partir de este punto en el resto del recorrido.
Tomamos hacia la izquierda para subir al refugio de Zabala. El camino se empieza a empinar y afloran las primeras gotas de sudor mientras ascendemos a la plataforma donde se asienta la Laguna Grande de Peñalara. En el camino hemos dejado a un grupo de escaladores que atacaban a una la pared helada y en donde a golpe de piolet iban superando el desnivel existente.
En el ascenso algún nervioso, yo mismo, ha salido de escapada hacia arriba. ¿A donde vas? ¿tienes prisa? Bueno, ya pararás. Poco a poco todos vamos llegando a la “arrejunta”. Unos se deshacen de la ropa sobrante, otros se ponen los crampones y, mientras, los guías deciden por donde continuamos. Subir por los tubos a la derecha de la Hermana Mayor, va a ser que no; solo el mirar arriba y ver la cornisa de hielo y nieve que hay formada en lo alto del circo es determinante, subiremos entre las Dos Hermanas para cruzar en diagonal y coronar la cima de la Mayor por su derecha.

La ascensión se endurece y el riesgo empieza a aparecer, empezamos a quemar adrenalina. Es hora de colocarse los crampones. Todos lo hacemos menos uno, como tiene botas mágicas. Vamos abriendo camino a la cima, la sensación es grandiosa, a pesar de estar en una sierra rodeado de montañeros te crees que eres el único, nada ni nadie existe, solo tú y la montaña. Tanto es así que el Gory, el de las botas mágicas, te recuerda que no vas solo, que le avises cuando la pisada no marque bien los peldaños y el hielo duro aparezca debajo de la primera capa. De repente, echas la vista atrás y le ves recostado, ya que por la inclinación uno no se puede sentar, pensando si echa mano de los crampones o sigue con las botas mágicas, quedan 10 metros y seguimos con la magia. Superado el último paso, en el que por un momento nos hemos sentido alpinistas con la pronunciada inclinación y el transcurrir por el borde de la caída vertical, llegamos a la cima y esperamos a que vayan llegando los compañeros. Alguno hace el último giro derrapando cuesta arriba, ya es difícil. Tiene un mensaje que dar. Según van apareciendo “los compis” en la facciones se nota el esfuerzo realizado pero una vez alcanzado el abrigo de la roca se van suavizando y al final trasmiten satisfacción. Prueba superada.

Reagrupados y después de la fotos de rigor en el vértice geodésico de la Hermana Mayor retomamos el camino por la loma hacia la cima de Peñalara, por el camino vamos disfrutando de las impresionantes vistas y de las formaciones de hielo que se van creando en los hitos y pivotes que marcan la ruta. A nuestros pies, la vertiente segoviana que aparece como un mar de nubes y la madrileña, despejada, que nos permite ver desde la Bola del Mundo hasta el valle de Lozoya, buena agua…., no valen los chascarrillos.
Especial mención para Asun que con su extraordinaria fuerza de volutad demostró hasta donde se puede llegar con perseverancia. Los demás también estuvimos bien, no nos pongamos celosetes, pero lo de ella es digno de mención.
¿Por donde descender?, gran dilema. Seguimos la consigna “Prudencia” y en lugar a acometer el Risco de los Claveles para bajar a la laguna de los Pájaros, volvemos hacia atrás y bajamos entre las Dos Hermanas, la mayor y la menor, a grandes pasos, disfrutando de la nieve y parando para practicar el uso del piolet en casos de emergencia mientras otros descienden haciendo “culoning” para bajar más rápido. Por el camino a alguno le entra la necesidad de estar solo y se arrima a las piedras para encontrarse a si mismo, suerte amigo encuentra tu camino.
Una vez alcanzada la pista forestal el descenso ya se vuelve un poco monótono, es tiempo de ir comentando las sensaciones vividas. Según nos acercamos al mirador de la Gitana nos vamos cruzando con los típicos excursionistas de domingo y al llegar a la pradera nos recibe la extraordinaria explosión de alegría de los niños, vigilados por los papas, disfrutando de la nieve.
Estupenda jornada vivida. Peñalara ha saciado nuestros sentidos. El Risco de los Claveles será la próxima. Las Cabeza de Hierro mayor y menor no se nos olvidan. Tomen nota los apuntadores.
El penyó del Cabal

Montañismo en Polop de la Marina, Alicante
Distancia: 16,5 km
Tiempo estimado: 5h 30′
Calificación: Moderada
30/01/2010
Nunca había subido a la cumbre del Penyó del Cabal, siempre lo rodeaba, y esta situación debía de terminarse. Hoy hemos subido para disfrutar con una nueva perspectiva de las sierras que nos rodean.
En las faldas del León Dormido se encuentra el punto de partida para las paredes de escalada, la vía ferrata y la senda, recién abierta, del barranco de la canal que nos acercará al coll del Llamp
Detrás del helipuerto comienza una subida que no da descanso y en la que en pocos minutos empiezas a romper a sudar, da igual el frío que haga. A nuestra derecha vamos dejando los últimos testimonios del uso anterior de la zona para el cultivo, pequeños bancales que se encuentran abandonados y desmoronándose sus muros de piedra que cumplían con la función de contención de la tierra y del agua.

Antes de salir del barranco hay que tomarse un momento de respiro y aprovechar a echar la vista atrás para tener una vista no usual de Polop de la marina, en el fondo del barranco y con la sierra de Bernia en la retaguardia.
Empezamos un ligerísimo descenso que nos va acercando al Coll de Pouet. Mientras, observamos los resultados del incendio que asoló las laderas del Puig Campana y nos asombramos con lo sabia que es la naturaleza cubriendo la zona calcinada con un manto verde de vida nueva.
Nuestro destino esta en la cara norte del Ponoig, para ello nos desviamos en el cruce de sendas y subimos hacia el paso, dejando a nuestra espalda las vistas de la bahía de Benidorm y La Vila. Como no vamos a ascender al Ponoig, tomamos la senda de descenso que rápidamente, como un rayo, nos sitúa en el coll del Llamp. Encrucijada de caminos desde donde se pueden tomar varias rutas, a cual más hermosa.
Tomamos el sendero que nos llevará a Sacarets, pero antes de empezar a descender, a la derecha, encontramos unos hitos que marcan la senda que a media ladera y rodeando el Penyó del Cabal nos acercará al Mas de La Carrasca sin necesidad de tener que bajar a Sacarets para volver a subir.
Es una senda espléndida: estrecha, limpia, entre pinos, con unas vistas increíbles de Les Castellets y siempre bañada por el sol de la mañana.
Llegando al Mas de La Carrasca, perpendicularmente a la dirección de la marcha, sale una senda, marcada con hitos, que asciende por el dorsal del Cabal. El principio es cómodo pero enseguida pasamos a la vertiente opuesta y el terreno se complica al acentuarse la inclinación y tener que caminar por un canchal que no abandonaremos hasta alcanzar la cima del Cabal.
Es una ascensión exigente e incómoda, pero a la vez hermosa. Nos permite acceder a una cima no frecuentada y de gran belleza en donde la recompensa son unas vistas espectaculares, sobre todo del barranco de Guadablar.

Después de un reconstituyente almuerzo iniciamos el descenso por el mismo camino que utilizamos para subir. Desde arriba se ve mejor la senda según vamos atravesando el canchal con lo cual se hace más rápido el descenso,
Vuelta al Coll del Llamp para tomar el barranco de Guadablar hacia Casa de Dios. Mientras avanzamos por la senda, que ha sido rehabilitada recientemente, no podemos evitar que la vista se nos vaya hacia las paredes del Penyó del Cabal que se ve imponente e inaccesible desde el fondo del barranco.
Dejamos atrás Casa de Dios y seguimos el barranco hacia su salida. Casi al final podemos cruzar a la margen derecha y atravesar una zona parcelada para la futura construcción de urbanizaciones que nos lleva hasta el helipuerto de donde partimos.
Interesante y bella ruta que nos ha acercado a una de las cimas menos frecuentada y no por ello menos bella de las últimas estribaciones de Aitana
Circular al penyó del Cabal
Senderismo en Polop de la marina - Alicante
Distancia: 10 km
Tiempo estimado: 2h 45′
Calificación: Fácil
Amenazaba lluvia pero la montaña me llama y no puedo evitar el salir y realizar una ruta. Suerte que cerca de casa, El Albir, tengo las últimas estribaciones de la Sierra de Aitana y unos buenos lugares para patear unas horitas.
Empiezo mi recorrido circular desde la subida a Casa de Dios por el barranco del Salt. El barranco de Gulabdar, siempre expléndido, me acecará a la Cova de la Moscarda.
El sendero ha sido limpiado y rotulado, por lo tanto la subida hasta el collado se hace más rápida. En el collado, en lugar de tomar el camino del PR hacia el Salt tomo la senda que sale a la derecha marcada con un hito de piedras y que, a media montaña me acerca hasta el mas de La Carrasca. La subida al Cabal la dejaremos para otro día ya que se ve todo cubierto de nubes y la senda no está clara, no es momento para hacerse el intrépido, por no decir inconsciente.
Desde los bancales de La Carrasca subo al collado, no sin mirar atrás para disfrutar con las vista del mas y los Castellets. Sigo rodeando el Cabal mientras aprieto el paso hacia el Salt ya que las nubes están bajando desde las cimas hacia el collado y unas frías gotas empiezan a caer. No sea que al final nos empapemos.
El descenso por el Salt es rápido, también ha sido desbrozada la senda, y rudidoso debido a los cazadores que no paran; que esfuerzo, que dedicación, son como una mascletá potenciada al rebotar contra las paredes del racó de les Tovaines.
Finalmente, pasada la cadena y alcazada la pista hormigonada que sube por el barranco del Salt llegamos al punto de inicio del recorrido. Ha sido un recorrido suave y corto, no se atraviesan grandes desniveles y solo son 10 km, en menos de tres horas se ha terminado.
El Ponotx y vuelta por La Canal
Montañismo en Polop de la Marina - Alicante
Distancia: 16,6 km
Tiempo estimado: 4h 30′
Calificación: Moderada
Iniciamos la ruta en Polop de Marina. Dejamos el automóvil poco de antes de llegar al inicio de la senda que accede a la vía ferrata ya que por ahí será nuestra llegada.
Avanzaremos por una zona medio parcelada para alimentar a los depredadores del ladrillo y de momento abandonada, como no podía ser de otra manera. Finalmente tomamos el camí de la Bodega que nos acerca a las ruinas de la taberna Margoig, vamos por el PR-CV 17. Atravesando el Mas de les Monges subimos hasta el Coll del Pouet mezclando sensaciones: enfado por el incendio que calcino toda la zona y maravillados por la fuerza de la naturaleza como va resurgiendo la vida entre las cenizas.
Llegado al cruce de caminos del Pouet y seguimos por el PR-CV 17 para subir al Coll del LLamp desde donde comienza la subida al Ponotx.
El día esta frío y las últimas nevadas han dejado un manto blanco que todavía se conserva. Al pasar a la vertiente norte del Ponotx perdemos los rayos del sol y pateamos por la nieve fijando la vista en el suelo, no sea que nos deslicemos y…… Ello no impide, de vez en cuando, levantar la vista y disfrutar de las sierras de alrededor, todas coronadas de blanco. Alcanzada la cima nos damos cuenta de porque nos gusta tanto la montaña ¡que belleza!
El descenso y vuelta lo realizamos por el mismo camino pero, un poco después de pasar el Coll del LLamp veremos como una nueva senda a nuestra izquierda se dirige por la falda del Ponotx hacia el collado donde empieza el barranco de La Canal. Vamos siempre pateando por la misma cota con pequeñas variaciones en sentido ascendente para salvar el collado.
Llegados al collado nos sorprendemos con un paisaje nunca visto; el barranco de La Canal inundado de pinos y encinas se precipita hacia Polop y al fondo vemos como Sierra Bernia alcanza el Mediterráneo en el Morro de Toix y por detrás asoma el Penyal d’Ifac. El contraste con el trecho de camino anterior, desarbolado y quemado, es un bálsamo para nuestra vista y un acicate para el resto de los sentidos.
Tras un largo y empinado descenso en zigzag, a la umbría de las paredes del león dormido y sorteando los árboles derribados por la última tormenta de aire, llegamos al inicio de la senda de la vía ferrata, con su pequeño helipuerto.
Hermosa ruta que sorprende por su belleza. Enhorabuena a las personas que tomaron la decisión de recuperar la parte existente, en el barranco de La Canal, y su proyección hasta enlazar con el Coll del Llamp
Aneto. El rey de los Pirineos
Montañismo en Benasque - Huesca
Subida al Aneto desde La Besurta siguiendo el sendero hacia el refugio de la Renclusa, subir dejando a la derecha la Maladeta y girar a la izquierda buscando el paso del Portillón Superior, desde aquí y ya mirando de frente al Aneto alcanzaremos el Collado de Coronas para, finalmente, efectuar la ascensión al Rey. Una vez arriba y si las condiciones atmosféricas y tráfico humano en el Paso de Mahoma lo permienten alcanzaremos la cruz y el vertice geodésico. La vuelta la realizaremos por el mismo camino.
Distancia: 14,600 km
Tiempo estimado: 10h 34′
Calificación: Intensa
Aitana desde la Font de Partagat
Montañismo en Benifato - Alicante
Desde Benifato subimos con los vehículos hasta la Font de Partagat donde los dejamos y aprovechamos para llenar de agua fresca y pura que mana durante todo el año. Siguiendo las marcas de pequeño recorrido nos vamos acercando a la Font de Forata, antes pasamos por la Font del Noguer, donde podemos ver el pozo de nieve y disfrutar de las vistas hacia el valle de Guadalest y la Serrella. Desde la cabecera de la fuente parte el sendero que nos va elevando hacia el Pass de la Rabossa, una vez cruzado nos permite disfrutar de las simas de Partagat.
Bordeando las simas subimos hacia Aitana, no se puede llegar a la cumbre ya que queda dentro de las instalaciones militares pero ello no es óbice para mirar a nuestro alrededor y ver todo lo que nos rodea: el Montcabrer, La Serrella, La Aixorta, Sierra Bernia, Puig Campana, Sierra Helada, El Cabeço; casi nada.
Volvemos sobre nuestros pasos hacia las simas y nos dirigimos, por una serpenteante senda y bordeando los precipicios, hacia el Coll de Tagarina. Tomamos el camino de vuelta a la Font de Partagat; llegando al final sale una pequeña senda a nuestra izquierda que nos sube al pozo de la nieve que esta muy bien conservado y gracias a ello nos permite maravillarnos del trabajo y habilidad que emplearon en su construcción.
Distancia: 10.5 km
Tiempo estimado: 3h 00′
Calificación: Moderada





